El genoma completo del melón da pistas para mejorar su producción.
Un grupo de investigadores (en 2009), en Villaconejos (un pueblo de 3.500 habitantes a 55 kilómetros de Madrid) buscaron semillas de variedades de melón que hoy están prácticamente muertas y que los agricultores más mayores de este pueblo aún guardan con celo. Muchos de ellos, viendo que el cultivo no iba a tener continuidad, les dieron un puñado de las semillas que sus respectivas familias han ido pasando de generación en generación.Tres años más tarde (en 2012) , el proyecto de nombre futurista Melonomics, ha logrado descifrar el genoma del melón y se caracterizan 68 variedades de este fruto estratégico para España, pues es su primer exportador mundial.
En total los investigadores han visto que el genoma tiene unos 27.000 genes, cifra cercana al del ser humano e inferior, por ejemplo, al del arroz. Se plantea que se ha descifrado el enigma del melón, lo que permitirá orientar la mejora de la planta en función de lo que cada agricultor necesite .A partir de ahora en los semilleros se estudiará el ADN y se seleccionarán las variedades interesantes. En vez de esperar en el campo a que crezca la planta para evaluar el fruto, a partir de ahora se podrá saber en el mismo laboratorio y con un 100% de fiabilidad cómo será ese nuevo melón sin tan siquiera haberlo plantado.
-En la agricultura estos descubrimientos son muy importantes porque permiten un mayor conocimiento sobre cada variedad de semilla, el rendimiento al momento de la cosecha y se presenta una solución al problema de extinción de algunos cultivos. Gracias a esta investigación, ahora se han rescatado semillas de esta y otras variedades que quizá haya agricultores interesados en recuperar. El tiempo dirá qué beneficios reportará al cultivo del melón el proyecto Melonomics.